sábado, 15 de julio de 2017

BELLA CIAO

Compositor: Anónimo
País de origen: Italia

Bella ciao es un canto popular italiano del siglo XIX de las trabajadoras de los arrozales, si bien su popularidad se debe a que fue adoptado, con otra letra, por los partisanos, grupos resistentes contra el fascismo y el nacismo. Su difusión durante la Resistencia está documentada y parece circunscribirse sobre todo en la región de Emilia entre los Apeninos boloñeses y las zonas de la república partisana de Montefiorino.
La popularidad de Bella ciao comenzó a mitad del siglo XX, aprovechando los numerosos Festivales mundiales de las juventudes comunistas que tuvieron lugar en varias ciudades como Berlín, Praga o Viena, donde la canción fue cantada por los delegados italianos y posteriormente fue traducida a los idiomas de los delegados de otros países. Alcanza su máxima difusión a partir de las manifestaciones obreras y estudiantiles de 1968, y varios autores conocidos, como Yves Montand, la graban en disco.
Cabe señalar, como aclaración, que la letra que aquí se canta es la original del "canto de las arroceras", pero la que se popularizó y grabó en los sesenta y setenta corresponde a otra letra, que es la que cantaban los partisanos durante la segunda guerra mundial, y que dice: Esta mañana me he levantado, O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao. Esta mañana me he levantado y he descubierto al invasor. ¡Oh! Guerrillero, quiero ir contigo. O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao. ¡Oh! Guerrillero, quiero ir contigo porque me siento aquí morir. Y si yo caigo en la montaña, O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao, Y si yo caigo en la montaña, tú me debes sepultar. Cava una fosa en la montaña, O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao. Cava una fosa en la montaña bajo la sombra de una flor. Así la gente cuando la vea O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao. Así la gente cuando la vea, se dirán ¡qué bella flor! «Será la flor, de un guerrillero», O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao. «Será la flor, de un guerrillero», muerto por la libertad. Será la flor, de un guerrillero, muerto por la libertad. Muerto por la libertad.
A los archivos normales (Myr, PDF, y MP3 de melody y virtual singer) se han añadido tres versiones emblemáticas de aquellos años La de Ives Montand, la de Adolfo Celdrán y la del Coro Javalón. (¡qué tiempos aquellos!)...

Letra Original: 

Alla mattina appena alzata
O bella ciao bella ciao bella ciao, ciao,ciao
Alla mattina appena alzata, in risaia mi tocca andar

E fra gli insetti e le zanzare
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
E fra gli insetti e le zanzare Un dur lavoro mi tocca far

Il capo in piedi col suo bastone
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
Il capo in piedi col suo bastone, e noi curve a lavorar

O mamma mia o che tormento
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
O mamma mia o che tormento, io t'invoco ogni doman

Ma verrà un giorno che tutte quante
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
Ma verrà un giorno che tutte quante, lavoreremo in libertà.

Traducción: 

Por la mañana, apenas levantada
O bella ciao bella ciao bella ciao, ciao,ciao
Por la mañana, apenas levantada, a los arrozales he de ir.

Y entre los insectos y los mosquitos
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
Y entre los insectos y los mosquitos, un duro trabajo he de hacer.

El jefe erguido con su bastón
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
El jefe erguido con su bastón, y nosotras inclinadas para faenar.

Oh madre mía, oh qué tormento,
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
Oh madre mía, oh qué tormento, yo te llamo cada día.

Pero vendrá un día en que todas nosotras
O bella ciao bella ciao bella ciao ciao ciao
Pero vendrá un día en que todas nosotras, trabajaremos en libertad.

Actividad: Actualmente fuera de programa

Año en que se montó: 2013

Coral Cristóbal de Morales. 
c/ Arganda, 24. 28005 Madrid. España. 
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Miembro de la Federación Coral de Madrid / Miembro de Europa Cantat

domingo, 19 de febrero de 2017

Don Luigi Bartoletti


Dn. Luigi Bartoletti nació el 29 de Julio de 1865 en Atessa (Provincia di Chieti - Abruzzo – Italia), un pueblito que se encuentra al noreste de Florencia cerca del Adriático.
Viajó a Argentina a fines del Siglo XIX acompañado de cuatro hermanos: Genaro, Antonio, Marieta y Julia. Llegados a Buenos Aires se separaron. Genaro fue a Tucumán, Luigi a Salta, Antonio a Jujuy y las hermanas quedaron en Buenos Aires.
Genaro puso una empresa fúnebre y Antonio se estableció en Jujuy con una ferretería.
Luigi establecido en Salta, siendo armero de profesión, se conviertió en un pujante comerciante estableciendo la “Armería y Ferretería Bartoletti” en calle La Florida 60 entre Caseros y Alvarado, luego fundaría otros establecimientos como: talabartería (Casa Hernández); herrería en la calle Urquiza y una concesionaria de autos. Muchos años después la armería se transformó en el renombrado “Bazar Bartoletti”.
Se casó con Adelina Bassani, menor de cinco hermanos: Rosa, Ángela, Carlos y Alejandro. Tuvo ocho hijos: Héctor, Adelaida, Ida, Fanny, Teresa, Yone, Luis y Nelly.
Era un hombre afable, de espíritu optimista, jovial, que solía pasear al volante de su inconfundible “Ford” , manteniendo siempre un comentario oportuno y risueño, irradiando una simpatía natural que le valió afectos por doquier. 1
Poseía numerosos inmuebles y el más importante era un conventillo que abarcaba una manzana enmarcada entre calles Lerma y Catamarca – San Juan y San Luis, el cual estaba habitado por inmigrantes en su mayoría italianos. Dicen que cuando no podían pagar, Don Luigi les perdonaba la renta.
El Castillo de San Lorenzo, es quizás su legado más importante, construido en 1903 en la quebrada de San Lorenzo. Es una réplica de un castello florentino, a tales efectos Dn. Bartoletti hizo traer a su realizador el arquitecto Castagno, de Florencia para que lo diseñara. Cuenta con tres plantas y una torre de 25 metros de alto. Las piedras fueron acarreadas desde los ríos San Lorenzo y Castellanos, a lomo de mula, y luego eran canteadas por su propias manos con ayuda de su inefable amigo de apellido Roncaglia. Como novedad para la época se ocupó dinamita para socavar el cerro y cemento en la construcción.
En los cimientos del edificio se colocó una botella con los nombres de los integrantes de la familia, luego el pueblo se encargó de crear la leyenda de que Dn. Luigi enterró un tesoro en el castillo.
Las rejas que rodean al edificio fueron hechas con caños de fusiles Remington usados en la guerra de la Triple Alianza.
Luego de su muerte el castillo quedó en manos de su hijo Luis, quien lo alquiló en diversas oportunidades a negociantes de Restaurantes y Confiterías. Falsas son aquellas versiones que hablan de problemas de familia y cuestiones pasionales !!?
A Dn. Luigi le gustaba mucho viajar, era su deleite, y el que acostumbraba a acompañarlo en sus peripecias de viaje era su yerno Adolfo Meyer casado con su hija Teresa. Fue entonces cuando a mediados de 1953 emprenden juntos un viaje a Concepción del Uruguay, de regreso a Buenos Aires en el barco, Dn. Luigi come algo en mal estado y enferma. Llegados a Buenos Aires lo atiende el Dr. Figueroa (salteño) quien diagnosticó una intoxicación aparejada con una severa infección hepática. Regresó a Salta y los médicos coincidieron con el diagnóstico, luego de cinco días de malestar y agonía murió el 25 de noviembre, a los 88 años. 2

1. Comentario realizado por Luis Borelli en el diario El Tribuno en el apartado “Historia Breves”
2. Datos suministrados por el Dr. Julio Luis Baldi. 

jueves, 7 de abril de 2016

El sol detrás del limonero


En este libro, Ángela Pradelli retoma los pasos de su abuelo y regresa a Peli, Italia. En busca del viento del origen, de los misterios nunca resueltos.